Diálogo entre un marciano y un veterinario:
- ¿Acaso puede un perro comerse a su amo sin remordimientos?
- Sí, hay varias enfermedades que pueden lograrlo.
- ¿Por qué las llaman entonces enfermedades?
Una tarde solitaria de hace años, como muchas otras, decidí ir al cine a ver el estreno de Riff-Raff de Ken Loach. El protagonista se enamora perdidamente de una mujer sin saber que es una yonqui y él tiene un odio visceral a los yonquis. Cuando se da cuenta de la dependencia de su amada le espeta algo parecido a esto “Podías haber muerto o podías ser yonqui. Mala suerte” y la abandona sin más contemplaciones, dando la historia por zanjada. Esta actitud me dejó helado y me pregunté si yo sería capaz de dar por zanjado un amor profundo por algún motivo como ése. Me contesté que no. Y nunca he podido.
Yo siento
Tú vives
Él aflige
Nosotros reímos
Vosotros sentís
Ellos perviven
¿Lo ven?
No acerté ni una.