domingo, agosto 28, 2005

Cuestión de geografía

(A la película “El mapa del sentimiento humano”)



Son los días los que van
cambiando de parecer:
a mí sólo me dejan
protestar leve y esporádicamente.

“No soy una salvaje,
lo fui en el pasado,
pero ya no ando descalza”

“Sólo en un punto
al norte del polo norte
podríamos ser felices”

Pensé en un globo
-blanco-
anclado en el polo,
pero callé ofendido.

Cada año,
por su aniversario,
le regalo unas bonitas botas.

viernes, agosto 26, 2005

Nostalgia

La cadencia pausada de las olas
te acerca en sus crestas bordadas por la espuma.

Ellas saben vencer al tiempo
en el límite fútil del mar y el cielo
-en donde habitan tan sólo unos instantes
cuando el viento enerva la horizontalidad del agua-

No son calma, aunque la engendren
es este ser antiguo que ha transmigrado tanto.

sábado, agosto 20, 2005

El tiempo que forja

Silencio. Días de silencio. Meses de silencio.
Palabras no dichas
gestos no hechos.
Silencio.
Letargo impuesto,
metamorfosis secreta y obligada
pero algo podía fallar en el intento:
quizás una vida.
Después del silencio, una llamada
y espera que yo haya cambiado
y que perdone y dé las gracias...
      "tenías razón, es mejor así"
Pero el dolor que he sudado
no ha mojado su piel
mi llanto no molestó sus oídos
mis maldiciones no perturbaron su conciencia
mis noches en vela
no aligeraron sus sueños.
Y espera que dé las gracias y perdone...
      "es mejor así, tenías razón"
Pero ya nada es lo mismo,
ni siquiera yo.

El tiempo que forja ya ha pasado
      pero el odio permanece.

domingo, julio 31, 2005

Amor y niebla

Amar la niebla. Amar en la niebla.
¿Quién podrá preferir una muerte u otra?

Amo la niebla, es cierto, pero a la vez la temo.
Su umbrosa presencia invade mis ojos
te arranca de ellos sin misericordia
me purifica con el vapor de tus lágrimas
latentes entre silencios espesados de tiempo.

Amo en la niebla, es cierto, pero también me aterra.
Cómo golpea la angustia cuando ciega el futuro
y vuelve inmediato el final del camino:
avanzo a tientas, alcanzo tus ojos
y relleno con ellos mis cuencas vacías,
descarno las puntas de mis nervios ópticos
para provocar visiones de espasmo
de chamanes antiguos, de acidez recidiva.

jueves, julio 28, 2005

Metafísica Tabernaria

A Cecilio y su Nostromo
Reencuentro mi mente en las esquinas
quebrada por pensamientos al garete
que fluyen por celestes andurriales
donde los ángeles fornican con ninfómanas.

Deriva el pensamiento en una pena
más ligera que el alcohol en el que boga,
larvada, sin aliento, en el costado
compañera inmarcesible de derrota.

Destilado dolor impenitente
-tan perfecto, que existes por ti mismo-
al verte flotando por las mesas
te dedico un saludo empantanado
por el barro tedioso que el borracho
metaboliza en el fondo de su hígado.

El tiempo sustenta la vida y la condena
ilustrando al sesudo tabernero
para que prescriba
-con leyes tabernarias-
el parejo fin del vino y del dinero.

domingo, julio 24, 2005

jueves, julio 21, 2005

Lidia

Ancorada la luz en cada charco
refulges en ellos contrahecha.

Sensación de paz y su desdicha
que se aúnan en la última estocada
-compañera mortal de cada lidia-
que se siente acerada cuando entra
en la carne que besaste a borbotones.

lunes, julio 18, 2005

Aprensión

La calle me observa desde abajo
tranquila porque nadie la habita
soy su último eco
asomado a la ventana
sin razón alguna
o tal vez sí tenga razones
aunque yo no las sepa
o quizás sí las sé
pero quiero olvidarlas.

La calle me contempla
mirarla desde mi ventana.
Ella sabe el por qué:
un rumor en la sangre,
aprensión en el alma.

jueves, julio 07, 2005

El instinto y la luz

Estudio una noche de verano
con la ventana abierta.

Mientras enciendo un cigarrillo
un insecto entra revoloteando
y se acerca al flexo halógeno:
al tocar la bombilla se quema
y cae encima de la mesa.

Creo que está muerto,
pero al cabo de un minuto se recupera
y vuelve a volar hacia la luz.
De nuevo cae sobre la mesa,
se vuelve a recuperar
y su instinto lo lleva
tercamente a quemarse con la luz.

Esta vez cae sobre el cenicero.
Le apago el cigarrillo encima y sigo estudiando.

viernes, julio 01, 2005

Libros

Amarillean las hojas de los libros
que leí en tu presencia.

Alguna dedicatoria
me recuerda a la cifra de un conjuro:
-tu letra redonda se desvanece
desgastada la tinta por el tiempo-

Sé que sobrevives en algún lugar del mundo,
sé que respiras, cansada como entonces,
sé de tu piel de palo rosa
bruñida y cérea
-aceitada suavidad perdida-
sé de tu mirada marrón
de seriedad perenne
-alguna vez de risa-

Cuando mis amuletos dejen de ser míos,
porque yo ya no exista,
quizás te busquen como origen de su historia,
quizás prolonguen mi existencia
-en tu memoria-
quizás recuperen un sentido momentáneo
que será, al fin,
su único sentido.

martes, junio 14, 2005

Como un torrente

Abriré mis brazos para amarte
y asaltaré una a una las prisiones
que me retienen a salvo en sus mazmorras.

Como un torrente
que desbroza el amor de lo superfluo
que desgaja las piedras del camino
y graba con su fuerza los barrancos,
buscaré el universo en cada abrazo,
cercaré la historia con latidos.

Restallarán sacrílegos los besos
transmutando lo humano en lo divino.
Asumiré en cada hueso de mi cuerpo
un punto de apoyo que afiance
el motor inmóvil del destino.

viernes, junio 10, 2005

De nuevo Pilatos

 
Al soñar se me escampa
el tiempo por las manos:

   “mira qué soy cuando era otro”
   “ese año anillado en el meñique
       fue la cuna del futuro que ha pasado”
   “si me muerdo las uñas
      devoro mi primer año de escuela”


Y sigo en este sueño
y alguien dice:

   “lávate las manos y acabemos”

jueves, junio 09, 2005

Memoria

Abyecta la memoria,
reinando en un trono de leproso,
se deshace y, por ende, me desgrana.
Sabe que su reino
es momentáneo,
sabe que el alcohol es mi aliado,
su asesino.

martes, junio 07, 2005

Regueros

Abierta la cabeza
por un golpe contra el suelo
fluye lenta la sangre
llenando el suelo de deseos.

Serán barridos por el viento
cuando el sol reseque los regueros
de una sangre de más necesitada
que sustrajo al mundo alguna pena,
que procuró algo de dicha,
que alimentó algún sueño
que batió en retirada
al desconsuelo.

Premonición primera

Sensaciones de pérdida me vigilan
me acompañan como perros de presa
como premoniciones amargas de vigilia.

Sin demasiado pesar deambulo por la casa
arruinada por el eco de tu ausencia

disparos de sal
brotan de antiguos manantiales de júbilo.

Es el ciclón de la miseria
el arrabal del tiempo
el afán de permanencia
la pasión por la muerte.

miércoles, junio 01, 2005

Senda

Escuchando Humility de Wim Mertens

Reaparece el tiempo de las lluvias
entre dunas cercanas a la playa
y surcan, inquietas, las gaviotas
los restos de un cielo que se apaga.

Reaparece el sabor de las ausencias
el saber que queda sólo nada
el resonar del silencio en la memoria
y el peso del vacío en las entrañas.

Reaparece un amor tan diminuto
que apenas se alza a un palmo de la grava
que cubre la senda a tu persona
y ensangrienta los pies de quien la anda.

jueves, mayo 26, 2005

Utopía primera

Parió un feto deforme
y engendró, éste,
una criatura exquisita:

La sangrienta pacificación
de los vencidos
propició el suicidio
de los conquistadores.

Lo que se pudo

Los que quisimos ser hojas
fuimos raíces.

Los que debimos ser yunque
fuimos martillo.

No se fue jamás
lo que se quiso:
sólo se fue
lo que se pudo.

miércoles, mayo 25, 2005

Fatalidad


Sólo podían lamentar
no haber sido más fuertes
y más listos.

Era demasiado pedir...

Eso acabó con ellos.

Hasta que no duela

Sé que era escribir al abismo
que por su profundidad carece de eco
y que por ello resulta atractivo
aunque aún me domine la fobia del vértigo.

Sé que no cabía esperar ninguna respuesta
que mi mente se rige por patrones distintos
que todo en ti sigue el camino del desasimiento.

No esperaba respuesta, pero respondiste
aunque sólo fuera lo justo
para desconcertarme.

Siempre te ha resultado muy fácil lograrlo.

Sé que debía no haberte escrito
pero me sigue tentado tu aroma de muerte
que recuerda al sabor de tus pechos.

Sé que era más cómodo no haberlo hecho,
pero… aún me duele que no me respondas.

martes, mayo 24, 2005

Formol

Algunos sueños me abandonan en un mundo desolado.
Despierto: pesadumbre imprecisa,
opresión en las horas sucesivas que conforman
la ilusoria vida en la vigilia,
a la espera de la verdadera vida entre los sueños.
Quienes me rodean no pueden entenderlo.

Vuelvo a la crisis del poeta:
      la vida en la memoria,
      formol en el tintero.

Paisaje primero

Paisaje desolado
no dejas lugar donde esconderme.
La oblicua luz del sol
enrojece el horizonte
y no es, por una vez, de sangre.

Siento frío.
El aire se hiela
y a mi alrededor
todo es pequeño
e insignificante
-y por ello mismo inmenso-

Los paisajes son efímeros
porque se forman en mi retina.

La realidad existe por que la veo
y hoy no he bebido demasiado.

En demasía

Con demasiada rabia
crucé tu puerta.
Con demasiado afán
abrí tu cama.
Con demasiado sueño
follé contigo.
Con demasiados sueños
follamos juntos.
Follamos junto
a demasiados sueños.

     Niño de las cicatrices
         ¿cuándo crecerás?

lunes, mayo 23, 2005

Tenían razón

“La vida se volvió sórdida”.

eso decían todos


Y tenían razón.

Poema fortaleza

Perecí en el naufragio
como sabes.
Pero, ahora, carece de importancia.

No era la hora.
No fue el momento,
pero resultó de esta forma
y no de otra.

sábado, mayo 21, 2005

Mal viaje

Desde un penumbral de plata iridiscente
tocan a degüello todos los fracasos
formando una tortuga acorazada.

Van flanqueados
por los terrores nocturnos infantiles
que debí olvidar
pero no pude
permaneciendo emboscados
en algún recóndito lugar de mi cerebro.

El tiempo se dilata o se contrae
-también desaparece-
Daría cualquier cosa
por salir de este viaje
pero tendré que permanecer
en él durante un tiempo
tembloroso, amedrentado
como un perro
cubierto por una manta húmeda
mientras está siendo apaleado.

Rubia

Rubia de la esquina
me miras de reojo
sin saber que ya no existo.

Quizás huelas a dinero.

Cuando cruce por tu lado
me dirás si quiero pasar un buen rato.

Cómo decirte que ni tú
puedes ya dármelo.

Oprobio

Recostado en un lecho del oprobio
el asco me sacude como un tiro
picor de nariz, garganta amarga
embotamiento general en el cerebro
hedor indefinido entre la ropa:
apenas sí recuerdo su tacto
o su cara.

Miro fijamente el techo:
    hay moho en una esquina.

jueves, abril 28, 2005

Sin usura

Dilapidando los días sin usura
repican a muerto las campanas
¿pude gastar más?
¿fue suficiente?
Una pitillera grabada lo decía: AHORA
Sólo el presente permanece
la memoria puede ser engaño
tamizada por la necesidad,
el deseo,
la imaginación interesada
en colmar anhelos
con su fórmula común,
acomodada en la grata
frontera de la dicha