jueves, febrero 08, 2007

Opacidad

Analizo el cristal
      con el que os miro:

            quizás debiera ser opaco

sábado, febrero 03, 2007

Tarot

Esperanza
-penúltima víctima de esta noche-
recurre al tarot y a la magia negra
para no perecer a mis manos.

sábado, enero 27, 2007

Miedo

El hombre que sólo soñaba palabras
no habló nunca:
          nunca se atrevió
          a articular sus sueños.

jueves, enero 25, 2007

Constatación

Flores negras,
tumba abierta:

      compruebo con dolor
            que sigo respirando.

lunes, diciembre 04, 2006

Emocionismo uno

- Todavía no quieres morir.
- No quiero.
- ¿Qué estás esperando?
- Conocimiento.
Ingmar Bergman ,“El séptimo sello”


En el mundo azul
por tus ojos teñido
mucho más allá de toda circunstancia
una leve brisa
un aire agitado
describe una órbita ajena
donde el mundo habita
por no pegarse un tiro
o porque la ignorancia
habita sus dominios.


Sumario que sabe de fusiles
y donde, exterminados,
habitan sus fantasmas.
Y donde los crepúsculos fueron fusilados
al grito unísono de
“Lo humano forma el mundo”

lunes, octubre 30, 2006

Instante redimido

A la muerte que asume tanto inútil pasado
hoy quiero enfrentarle un redimido instante
Juan Luís Panero

Reprendidas mis manos
por tu ausencia tan fría
intentarán no volver a acariciarte:

se desprende el rosal
de su rosa más bella
en un intento vano
de seguir adelante.

martes, octubre 24, 2006

Así sea

Quieres ser recuerdo:
                así sea….

pero para mí serás el más hermoso.

jueves, octubre 19, 2006

Profecía


Los hombres que envejecen solos son mucho menos dignos de compasión que las mujeres en la misma situación. Ellos beben vino malo, se quedan dormidos, les apesta el aliento; se despiertan y empiezan otra vez; y se mueren bastante deprisa. Las mujeres toman calmantes, hacen yoga, van a ver a un psicólogo; viven muchos años y sufren mucho. Tienen el cuerpo débil y estropeado; lo saben y sufren por ello. Pero siguen adelante, porque no logran renunciar a ser amadas. Son víctimas de esta ilusión hasta el final. A partir de cierta edad, una mujer siempre tiene la posibilidad de frotarse contra una polla; pero ya no tiene la menor posibilidad de ser amada. Los hombres son así, eso es todo.

Michel Houellebecq, "Las partículas elementales"




Será el tiempo el que dicte sus leyes
pues no supimos aniquilarlo a tiempo.
Será el olvido el que nos recuerde
y, a solas,
el vacío será el que nos pese.

miércoles, octubre 18, 2006

Conformidad

Dicen que estoy loco,
y, en mis días de cordura,
concuerdo con ellos.

miércoles, octubre 04, 2006

Azar y pasado

debido a Ybris

Resulta difícil ver una foto antigua y encontrar alguna conexión vital con la apariencia que antaño fue nuestra. Pero también resulta difícil reconocerse verdaderamente ante un espejo.
Decía Onetti que el pasado no vale más que un sueño ajeno y yo añado que el futuro es el margen que tenemos para construir la historia.
Si el pasado y el azar lo permiten.

jueves, septiembre 14, 2006

A veces se gana

A qué mentir: duele.
Duele con dolor punzante
depredador de sueños y de auroras,
que incita al deseo del fracaso:
Pero no he de ceder a esa tentación humana.
Todo ha sido limpio y justo.
A veces se pierde.
A veces se gana.

Y, hoy, día lóbrego y doliente,
recupero los instantes felices
embriagados de presencia,
emoción, fuego, ternura,
certeza de predestinación y reencuentro.
Recupero mi discurso a dioses temerosos
frente a nuestra ascensión hasta el Olimpo,
dioses envidiosos de nuestra encarnación en sangre,
saliva en la piel y gloria en las entrañas.
Recupero las olas sumisas que arrullaron nuestros besos
frente a una luna naciente, fascinante.

Y la sensación sin par de besar sus lágrimas.

Todo ha sido limpio y justo.
A veces se pierde.
A veces se gana.

viernes, septiembre 08, 2006

Historia de un hombre ridículo II

¿Cuántas veces me habré preguntado que significa decir adiós a quien se ama? “Ya no te amo porque…” no se me ocurre nada. Uno ama y ama, y puede callar y no oír y no saber y no por ello deja de amar, no por ello deja de desear estar con la persona amada, y no por ello deja de sentir y saber que su vida va a quedar cercenada si no consigue retornar a ver sus ojos, a oler su pelo, a sentir su piel.

Y uno pude recibir golpes de la persona amada, y a mí me da por pensar que está sufriendo y que la desesperación le conduce a defenderse con golpes… pero esos golpes me dolerían más a mí mismo si fuese yo quien los diera.

Y siempre he pensado que la sensación de tirar la toalla, de dejar de conspirar para el reencuentro aunque pase el tiempo, debe ser tan horrenda que no he tenido el valor de conocerla. Siempre he tendido puentes mientras he amado, y es algo consustancial a mi persona, a mi ridiculez y me gustaría que lo siguiese siendo, de lo contrario no sé cómo cabría en mí mismo.

Y tan sólo un ruego a quien corresponda: no ensucies lo que siempre ha sido limpio, abraza el adiós si así lo necesitas, pero no corrompas la memoria, sería una muerte demasiado indigna.

miércoles, septiembre 06, 2006

Declinación

Otro vendrá a cambiar el mármol por la sangre,
el frío dolor por la caricia amable
y refundará los cimientos de la patria.

Serás feliz, sembrada de caricias,
colmada de agasajos,
y sé que te amará con la sinceridad de un niño.

Y vos sonreirás con esa risa amable,
con esa risa franca que tanto me emociona,
y tendrás quizás
-en un fugaz momento-
un recuerdo hacia mí
y la certeza plena
de que hiciste bien
al declinarme.

sábado, septiembre 02, 2006

Pecios

Vivir es ver morir, nada se aprende,
todo es un despiadado sentimiento,
años, palabras, pieles, desgarrada ternura,
calor helado de la muerte.
Vivir es ver morir, nada nos protege,
nada tuvo su ayer, nada su mañana,
y de pronto anochece.

J.L. Panero



Quizás sea el momento de soltar amarras.
Levar el ancla cuando baja la marea
y surcar de nuevo el mar
rumbo tenaz al horizonte.

Vivir es convivir con la muerte
que llevamos enquistada en las entrañas
y solícita nos viene reclamando
segura de ser la única dueña.

Vivir es elevar los remos
como homenaje a los amores naufragados
zaheridos demasiadas veces,
demasiadas veces expuestos al escarnio.

Vivir será de nuevo armarse de paciencia
y perderla en la ocasión desesperada
de renacer por un momento
en un amanecer, en una playa.

viernes, septiembre 01, 2006

Historia de un hombre ridículo I (*)

A veces me devastan los sentimientos, me desbordan y superan ampliamente.

Cuando era joven, recuerdo que tensaba los músculos del brazo hasta que parecían romperse y quedaban doloridos, no podía comprender cómo podía llegar a ese extremo, aunque siempre supuse que el músculo no sería capaz de tensarse hasta su ruptura.

Ahora lo que siento es capaz de devastarme, sé que me quebrará por dentro, sé que sajará mis entrañas: palabras que alimentan la imaginación hasta hacerla pesada como plutonio pesado que agostará todo lo que soy con su radiación.

Ése parece ser el destino. Insignificante y ridículo destino, pues es el mío.



(*) Titulo de una película de Bertolucci

jueves, agosto 24, 2006

Forjas

Los hechos presentes pueden alterar la visión del pasado, pueden iluminarlo en una cuarta dimensión y mostrar lo que quedaba oculto tras las sombras. Durrell dice algo parecido acerca de su Cuarteto de Alejandría: tres visiones espaciales(Justine, Balthazar y Mountolive) y una temporal (Clea).

En Clea, si no recuerdo mal, desenamora de un plumazo al protagonista de un amor tan intenso como doloroso, el amor que siente hacia Justine. Cuando lo leí pensé que no era posible desinteresarse, de alguien a quien se ha amado, de un momento a otro, pero el tiempo me demostró estar equivocado: me pasó. Una situación sórdida hizo que instantáneamente perdiera la sensación de enamoramiento por alguien por quien pasé la primera gran depresión de mi historia. Esa vez estuve varios años afectado, pero sin recurrir a medicamentos: sólo usaba bourbon y una gran máscara de desapego, que en aquel momento sentía como auténtico, inevitable y perenne.

Pasó el tiempo y sobreviví, y ese mismo tiempo me demostró que estaba equivocado en mi equivocación: volví a sentir amor por aquella persona, quizás de otra índole, quizás menos vehemente, pero no menos intenso. Las circunstancias propiciaron un único encuentro íntimo y los dos comprendimos que habíamos calado hondo el uno en el otro, tanto que mi actual personalidad le debe mucho.

De aquella pérdida saqué la conclusión de que no existen atajos en la forja de uno mismo. Y la estoy poniendo en práctica.

jueves, agosto 17, 2006

Sudario

















Inútil corazón tullido
embárrate en tu sangre
y fabrica adobe de tu arena
y la broza de tus nervios.

Desángrate ya:
mañana será tarde
-sólo habrás ganado
un día de penumbra,
más huellas borradas por un viento
que voraz devorará lo indevorable-

Colapsa tu latido:
tu pulso destruye las paredes
que soñaste
fueran tu sudario.

jueves, agosto 10, 2006

Precisión

Todo funciona con una precisión insultante. Los relojes marcan inexorablemente el discurrir de las vidas. La soga no se parte, se parte el cuello del ahorcado. La fecha de la ejecución llega y la máquina funciona indolente. El cuchillo no rebotaría en mi piel y penetraría en mi cuerpo desangrándolo. La bomba explota y destroza por igual trenes y cuerpos. La energía cinética destruye coche y pasajeros de igual forma. Todo el flujo de pensamientos y sensaciones que ahora me recorren pueden ser destruidos en un instante.

Hasta el despertador o el teléfono no saben que estoy soñando contigo cuando te me arrebatan.

jueves, julio 20, 2006

Sobredosis

Sumergido entre la nostalgia y la bruma,
arrastrado por la marea suroeste
me convierto en prisionero de la luna:

          afán petrificado, arrullo en huída,
          sangre espesada por la angustia
          y un grito sofocado en la garganta.

Patíbulos de dagas y de alfanjes
mutilan los lechos y las rosas,
las risas, las caricias y embestidas
de dos almas que transcendieron a la carne.

Silencio de sangre de amapola,
dolor anestesiado con muscaria,
alucinaciones, chamanes y peyote,
envían sus huestes a salvarme:
          abro las venas, la boca, los pulmones
                    -como un pez convulso por la asfixia-
          esperando febril la sobredosis
          que congele este frío para siempre.

martes, julio 18, 2006

Perpetuum mobile

No hay reproche al asumir la derrota
de un amor que nació invencible:

        demasiado corazón para tan poco gozo
        demasiado dolor para tan parcos nervios.

¿Morirá temprano nuestro amor de mutantes
o perdurará a través de nosotros?

        es pronto para adivinarlo
        y muy tarde para maldecirlo.

A pesar del estoque, yo no lo doy por muerto
a pesar de la brecha, vos sentís que está vivo:

        lees estas letras y me sabes perdido
        y al escribirlas sé de tu agonía.

    Lloro tu llanto
                amor
                      mientras lloras el mío.

domingo, julio 16, 2006

Consuelo

Este es un antiguo poema, escrito hace años, que mantiene su vigencia vital en mí


¿Dónde podré hallar el consuelo?
Si es que existe
¿dónde está escondido?

Apresado entre un cielo infinito
y un fugaz estallido de tiempo
que la tierra sostiene,
que pudo ser obviado,
que debió ser obviado,
me debato entre haber sido
o seguir siendo,
entre amor, entre miedo,
entre dolor, entre ansia,
entre vida , entre tedio.

Admirado por este rojizo horizonte
que derivará en sombra esta noche,
con un sabor salado en los pulmones
-impronta de la vetusta melancolía
que me excede y precede-
no puedo dejar de pensar otra vez
-otra-
¿dónde podré encontrar el consuelo?
Si es que existe

miércoles, julio 05, 2006

Hemisferios

Por entre las memorias del aliento quebrado
-mientras se disgregan las ansias y diluyen los sueños,
y refulgen los sables flanqueando los túmulos-

se agolpan amores calcinados en los hornos del tiempo,
se elevan las cenizas sobre el viento enervado
que acaricia esta noche de ausencia acerada,
esta noche celeste que disipa las horas
de un verano sin ti que debió ser invierno.

miércoles, mayo 31, 2006

Patio de colegio

Les veo jugando a ser los sabios, sembrando hipocresía con frases sin fondo, pegando pataletas, formando grupillos de lisiados con sus pequeñas mafias, realimentándose entre ellos: todos los demás tienen la culpa, ellos son los buenos los que todo hicieron bien, las supuestas victimas que anhelan ser verdugos privándonos de su grata presencia…….
“Qué lindo lo que escribiste” “qué bonitas palabras” “yo también te quiero” “somos los mejores” “acá todos son cobardes”.

Me paro, reflexiono y me pregunto ¿de qué cojones hablan?

lunes, mayo 15, 2006

Peor

Sé lo que es la desesperación
que sólo concibe la escapatoria de la muerte,
que ralentiza cruelmente el fluir del tiempo
para que uno se cueza lentamente en su propia angustia.

Sé que proviene de haber conocido la dicha completa
de amar y ser amado hasta la extenuación
y de la ruptura prematura y anunciada,
de un largo adiós que durará años
y dejará profundos surcos en el alma.

Sé qué es todo eso
y sé lo terrible que resulta.
Pero también sé
que es mucho peor
no llegar nunca a saberlo.

domingo, abril 09, 2006

Por fortuna

Llegado el abandono y sus consecuencias
cabe preguntarse si mereció la pena
subir a aquel cielo para alcanzar este infierno.

Y, si uno es honesto,
debe contestarse que sí
que por fortuna, si valió la pena.

Y la sigue valiendo.

jueves, marzo 30, 2006

Velatorio

Habita en mí una amargura contenida
que deambula por las calles a mi lado
que duerme conmigo en cada cama
que a menudo se escapa de mi pluma.

Habita en mí un dolor de acción y de renuncia
que es proclive a derramarse en llanto
que tiende a arrancarme de la vida
y a endurecer de un golpe mi garganta.

Habita en mí un amor con tintes de locura
acompañado por múltiples cadáveres
que ahora ahoga la más leve sonrisa
mientras ascienden los muertos a velarme.

jueves, marzo 16, 2006

Ceguera redentora

Sopeso el dolor:
nunca salió caro:
aprendí a cultivarlo para que me diera forma.

Nieve en la cara con sólo seis años.
Sangre en los pies con sólo seis años.
Ansiar un trago de agua con sólo seis años.
Morir de amor con sólo seis años.
Saberse solo con sólo seis años.

Un pundonor ciego me impulsaba.
Un afán por ser yo mismo.
Un deseo irrenunciable de justicia.


Y una ceguera redentora.

viernes, enero 27, 2006

Separación

La distancia que me separa de la puerta
parece un patíbulo.
Me alejo como un sonámbulo
que desea un perdón
que no llega.

Ningún ángel grita.

Ningún dios se apiada.

miércoles, enero 04, 2006

El peso y la palabra

Quizás una sola frase concreta trastoca la realidad, la pervierte o la magnifica. Una frase que desencadena emociones que desencadenan frases y emociones, y de repente uno se ve desbordado, con las emociones desbocadas y anhelando un consuelo que no sabe a quien solicitar, se siente desamparado y anegado, y debe recordar con autodisciplina que la reorganización cognitiva es un método eficaz contra el secuestro emocional. Y debe reorganizar sus pensamientos, para que a su vez se reorganicen sus sentimientos:

“La realidad es que siempre has estado desamparado, sólo que ahora te sientes desamparado, el reconocimiento de la realidad no la altera, por tanto, no hay razón para esta tristeza”
“El olvido, llegado a este punto en el que resulta insoportable la ausencia física, es la mejor opción”
“Lo que habéis vivido juntos, la comunión que sentíais en vuestras conversaciones, en vuestras miradas, en vuestros gestos, bien merece la pena el dolor de ahora, que ya sabíais que iba a ser inevitable”


Nado para compensar el peso del dolor. Nado hacia tu orilla con todas mis fuerzas. Nado para transmutar la amargura en belleza. Nado, pero agradecería una palabra de ayuda.

martes, enero 03, 2006

Poema prestado y contrapunto

"Amigo, cuéntame sobre tu dolor: hoy tengo deseos de escucharme".

Nemer Ibn El Barud



Simplemente

Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido.
Si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado.

Si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque despues de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque despues de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.
Francisco Luís Bernárdez


Cantera

Si para que tu me hayas amado
tengo que sufrir lo que me espera,
si por amar de esta manera
he de soportar un llanto soterrado.

Si por sentirme ahora abandonado
fue preciso llegar hasta tu acera
tengo por bien ganada esta hoguera
tengo por bien quemado lo quemado.

Porque para fumar la adormidera
es preferible sentirse derrotado.
Porque no se puede ser cantera

sin que a golpes te hayan horadado.
Porque para que un árbol sea madera
es preciso que se haya deshojado.

Carz

viernes, diciembre 30, 2005

Vienen los perros

Vienen los perros.
Ascienden la vaguada:
ya nada separa sus dientes de mi carne.

Vienen los perros.
Aunque siempre supe que vendrían
nunca estuve del todo preparado.

Vienen los perros.
Siento su aliento rozándome la cara:
ya nada separa sus dientes de mis huesos.

Vienen los perros.

domingo, diciembre 04, 2005

Tangencia primera

Al bajar de tus brazos
sé que me espera un suelo inhóspito,
una nueva travesía del desierto.

Somos dos almas gemelas
que persiguieron ser tangentes.

sábado, diciembre 03, 2005

Caricias


Caricias de otros días y otras manos
se hospedan en mí unos instantes.
Ascienden del valle del pasado
retando a las ruinas del futuro
para arribar, por fin, a este presente.

Como elegantes bailarinas
serpentean por mi cerebro,
expelen vestigios de sabores,
rastros de aromas,
restos de tactos patinados de bronce por el tiempo.

No es dolor lo que ahora busco,
no es amor perdido lo que quiero,
ni siquiera poder presuponer un modo de cariño.
Tan sólo deseo refrescar mi memoria
para poder seguir siendo yo:
no un advenedizo.


Gracias Mar, por refrescar mi memoria

martes, noviembre 15, 2005

Más amables

Transplanto el alma cuerpo a cuerpo
gemebunda, lastimera,
y se torna cada vez más eremita.

Baño en luz inmarcesible
los besos, las amantes, los silencios,
y se van desdibujando
en un dolor de tinta desgastada,
en un rumor sanguíneo
que vetea las hojas de los sables.

Acontecen sin palabras los sucesos
encajando vacíos para entibar el ansia
y regresan de su tumba los cadáveres
que, ahora, parecen más amables.

martes, octubre 25, 2005

Crónica de ausencias IV

La melancolía me resulta hoy insuficiente; busco, en estos días, una sensación más productiva. Tus ojos, recurrentes, como ventanas por las que mirarte sin que llegara a comprender hasta mucho más tarde lo que gritaban: no crecí lo suficiente y no supe que tú tampoco lo harías, que no superarías el dolor porque tu vida se había convertido en una mera situación.

Corría por los días con la sensación de tener mil tropiezos, con la ingenua creencia de que me acercaba a una frontera difusa que, al cruzarla, me daría la absolución: la ingenuidad me acompañaba por aquel entonces, y ahora estoy aprendiendo a perdonarme por ello.

No eres, o no quiero que seas, más que un conjunto de retazos de tiempo que regurgitan sus memorias, empecinados en no acabar de desaparecer definitivamente; en recordar, por el dolor que me causan, que fueron los dueños de mi vida, pero que no son, o no quiero que sean, más que los últimos representantes de un antiguo y oscuro linaje cuya hidalguía es su único y vicario patrimonio.

lunes, octubre 24, 2005

Crónica de ausencias III

La verdad es que ignoro las dos cosas: no se por qué te escribo en cuartillas y no sé por qué te escribo, pero muchas veces las cosas se empiezan sin un por qué, y luego pasa lo que pasa.

El que te escriba en cuartillas, quizás se deba a una regresión hacia mi infancia de escuela nacional y de educación franquista aunque, en general, de buenos profesores. Quizás busque consuelo en una época temprana para darme cuenta que ya entonces no existía: regreso a mis orígenes sin demasiada pesadumbre
pero sin alegría, buscando el catalizador de lo que siempre he sido.

El que te escriba puede que sea un intento de redimir mi necedad, porque de lo que me siento verdaderamente culpable es de mi ignorancia, de mi cercenante estrechez emocional, de saber que he sido un imbécil a pesar de mi apariencia de cultura. Y es que la memoria es alevosa y sólo recuerdo, ahora, copas y copas y llanto tragado de las copas: alcohol y humo, e impotencia sorda y ridícula… me avergüenza mirar al pasado semireciente, pero… qué le vamos a hacer… es historia, aunque sea la mía.

martes, octubre 18, 2005

Crónica de ausencias II

Hoy te he visto andando por la playa observando absorta tu sombra proyectada hacia el este. Parece que por fin has conseguido alcanzar algo de tranquilidad, lo que me alegra de una manera enorme: hacía tiempo que lo esperaba. Hace mucho que aguardaba poder hablarte sin correr el riesgo, casi cierto, de que tu boca se convirtiese en un manantial de reproches. No sé si lo merezco o no, pero estaba hastiado, verdaderamente hastiado, de esta situación, del hartazgo que me ha provocado esta permanente sensación de huida.
Te he observado largo rato, varias horas diría yo, y en todo momento te he visto cabizbaja, escudriñando tu sombra, contemplando tus pies descalzos hundiéndose ligeramente en la húmeda y blanda arena y lamidos esporádicamente por las lenguas saladas que son las olas casi moribundas.
Sigues dubitativa, continuas en la zozobra, pero hoy ha sido el primer día en el que me he convencido íntimamente de que podrías superarlo, y me he alegrado, me he animado y hasta me siento capaz de volver a soñar con la existencia de un futuro agradable. Todo va bien. Estupendo.

martes, octubre 04, 2005

Polo Norte

Amansados los sueños y las ansias
la terca niebla preside el horizonte:
todo lo abarca, lo atempera
con su abrigo inconsolablemente frío.
Quedo aturdido por la fuga
del amor que me dio vida
más allá de la vida del carbono.

Reverencias boreales desde este septentrión del alma
-en el que transito de pionero
explorando desiertos siempre helados-
iluminan con sus luces serpentinas
la noche cautiva por un sol de varios meses.

Mi ruta es hacia el norte
y aquí el norte está en el suelo:
avanzaré cavando entre los hielos
buscando un nicho a la memoria.

Ateridos los dedos,
las uñas desgastadas
y violáceos jirones de piel desperdigados:
quedo exhausto.

Apuro de dos tragos la botella,
pues dicen que el alcohol
precipita la muerte por el frío.

lunes, octubre 03, 2005

Crónica de ausencias I

Fuiste a pasear con un amigo: un amigo y un proyecto de una amistad distinta, aunque ahora algo mermada por los años y la distancia. El proyecto eres tú. Quizás no haya quedado claro y no quiero malentendidos: los hilos del tiempo se usan a menudo para estrangular y degollar en silencio, no debo ceder a la tentación.
Sé que quiero hablarte, aunque también sé que no tengo nada que decirte: todo se parece demasiado desde hace demasiados años. Todo se aglutina en un único punto de fuga en el que converge nuestro horizonte. Y no es casual que hoy me sienta inquieto: de nuevo la gran luna llena ha aparecido sembrando una senda sobre el mar e invitándome a abandonar la playa con dirección al abismo.
Hoy, de nuevo tu cintura me parece un asidero desde el que sujetarme a la vida y rememoro el tacto denso de tu pelo entre mis dedos. Su olor a profundidad constituye un refugio frente al mundo.

viernes, septiembre 09, 2005

Rogatoria tercera

Busco en la memoria
la carne del poema:
cierro lo ojos para concentrarme
recupero un dolor que perfuma mi aliento
con aromas de sahumerio de embalsamadores.
Es cierto,
-alguna vez lo he escrito-
tu amor debió arrancarme de la vida.

domingo, agosto 28, 2005

Cuestión de geografía

(A la película “El mapa del sentimiento humano”)



Son los días los que van
cambiando de parecer:
a mí sólo me dejan
protestar leve y esporádicamente.

“No soy una salvaje,
lo fui en el pasado,
pero ya no ando descalza”

“Sólo en un punto
al norte del polo norte
podríamos ser felices”

Pensé en un globo
-blanco-
anclado en el polo,
pero callé ofendido.

Cada año,
por su aniversario,
le regalo unas bonitas botas.

viernes, agosto 26, 2005

Nostalgia

La cadencia pausada de las olas
te acerca en sus crestas bordadas por la espuma.

Ellas saben vencer al tiempo
en el límite fútil del mar y el cielo
-en donde habitan tan sólo unos instantes
cuando el viento enerva la horizontalidad del agua-

No son calma, aunque la engendren
es este ser antiguo que ha transmigrado tanto.

sábado, agosto 20, 2005

El tiempo que forja

Silencio. Días de silencio. Meses de silencio.
Palabras no dichas
gestos no hechos.
Silencio.
Letargo impuesto,
metamorfosis secreta y obligada
pero algo podía fallar en el intento:
quizás una vida.
Después del silencio, una llamada
y espera que yo haya cambiado
y que perdone y dé las gracias...
      "tenías razón, es mejor así"
Pero el dolor que he sudado
no ha mojado su piel
mi llanto no molestó sus oídos
mis maldiciones no perturbaron su conciencia
mis noches en vela
no aligeraron sus sueños.
Y espera que dé las gracias y perdone...
      "es mejor así, tenías razón"
Pero ya nada es lo mismo,
ni siquiera yo.

El tiempo que forja ya ha pasado
      pero el odio permanece.

domingo, julio 31, 2005

Amor y niebla

Amar la niebla. Amar en la niebla.
¿Quién podrá preferir una muerte u otra?

Amo la niebla, es cierto, pero a la vez la temo.
Su umbrosa presencia invade mis ojos
te arranca de ellos sin misericordia
me purifica con el vapor de tus lágrimas
latentes entre silencios espesados de tiempo.

Amo en la niebla, es cierto, pero también me aterra.
Cómo golpea la angustia cuando ciega el futuro
y vuelve inmediato el final del camino:
avanzo a tientas, alcanzo tus ojos
y relleno con ellos mis cuencas vacías,
descarno las puntas de mis nervios ópticos
para provocar visiones de espasmo
de chamanes antiguos, de acidez recidiva.

jueves, julio 28, 2005

Metafísica Tabernaria

A Cecilio y su Nostromo
Reencuentro mi mente en las esquinas
quebrada por pensamientos al garete
que fluyen por celestes andurriales
donde los ángeles fornican con ninfómanas.

Deriva el pensamiento en una pena
más ligera que el alcohol en el que boga,
larvada, sin aliento, en el costado
compañera inmarcesible de derrota.

Destilado dolor impenitente
-tan perfecto, que existes por ti mismo-
al verte flotando por las mesas
te dedico un saludo empantanado
por el barro tedioso que el borracho
metaboliza en el fondo de su hígado.

El tiempo sustenta la vida y la condena
ilustrando al sesudo tabernero
para que prescriba
-con leyes tabernarias-
el parejo fin del vino y del dinero.

domingo, julio 24, 2005

jueves, julio 21, 2005

Lidia

Ancorada la luz en cada charco
refulges en ellos contrahecha.

Sensación de paz y su desdicha
que se aúnan en la última estocada
-compañera mortal de cada lidia-
que se siente acerada cuando entra
en la carne que besaste a borbotones.

lunes, julio 18, 2005

Aprensión

La calle me observa desde abajo
tranquila porque nadie la habita
soy su último eco
asomado a la ventana
sin razón alguna
o tal vez sí tenga razones
aunque yo no las sepa
o quizás sí las sé
pero quiero olvidarlas.

La calle me contempla
mirarla desde mi ventana.
Ella sabe el por qué:
un rumor en la sangre,
aprensión en el alma.

jueves, julio 07, 2005

El instinto y la luz

Estudio una noche de verano
con la ventana abierta.

Mientras enciendo un cigarrillo
un insecto entra revoloteando
y se acerca al flexo halógeno:
al tocar la bombilla se quema
y cae encima de la mesa.

Creo que está muerto,
pero al cabo de un minuto se recupera
y vuelve a volar hacia la luz.
De nuevo cae sobre la mesa,
se vuelve a recuperar
y su instinto lo lleva
tercamente a quemarse con la luz.

Esta vez cae sobre el cenicero.
Le apago el cigarrillo encima y sigo estudiando.

viernes, julio 01, 2005

Libros

Amarillean las hojas de los libros
que leí en tu presencia.

Alguna dedicatoria
me recuerda a la cifra de un conjuro:
-tu letra redonda se desvanece
desgastada la tinta por el tiempo-

Sé que sobrevives en algún lugar del mundo,
sé que respiras, cansada como entonces,
sé de tu piel de palo rosa
bruñida y cérea
-aceitada suavidad perdida-
sé de tu mirada marrón
de seriedad perenne
-alguna vez de risa-

Cuando mis amuletos dejen de ser míos,
porque yo ya no exista,
quizás te busquen como origen de su historia,
quizás prolonguen mi existencia
-en tu memoria-
quizás recuperen un sentido momentáneo
que será, al fin,
su único sentido.